lunes, 16 de febrero de 2015

El vendedor de Humo

Para que exista un vendedor tiene que existir un comprador

El artista llamado mago llega con la intención de dar un espectáculo a cambio de unas monedas. A la anciana la recibió con un ramo de flores, pero ella ni lo miró, no le dio la oportunidad, luego hizo un montón de bonitos números pero no logró captar la atención del público, pero cuando el mago hizo lo que cada uno quiso (no los número que él tenía en su programa) todos empezaron a amarlo, el mismo pueblo llevó al mago a los pies del rey, y por supuesto el rey también se obnubiló, lo que demuestra que cada uno ve lo que quiere ver, y el anciano (el refrán reza el zorro sabe por zorro pero mas sabe por viejo) les daba la imagen que querían ver, joven, esbelto, sonriente....pese a esa "imagen ideal" no lo miraban.

 ¿Acaso hay una realidad única o solo vemos lo que queremos?


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